El extraño caso del tomate que tropezó con un cuchillo.


Un tomate aparece acuchillado en la cocina. Llegan los del CSI y toman algunas fotos pero cuando llegan al laboratorio, ¡agggg, no se ve el arma! Tan sólo un asa, flotando, que podría pertenecer a un cuchillo. ¿Cuál es el problema?

Tras pruebas y más pruebas, búsquedas por Internet, leer varios libros, preguntar, etc, pero sobre todo tras muchas pruebas, llegas a la conclusión de no todo se ilumina de la misma manera, es decir, hay objetos que hay que iluminarlos de forma que se fotografíe el reflejo que la luz provoca sobre su superficie. Es el caso de los metales. Hace algunos días os mostraba la foto de un un simple tenedor, En ella mostraba el tenedor y su reflejo.

En esta foto tenéis varias pistas sobre como está realizada. La posición de la fuente de luz se revela por el reflejo causado sobre el tomate. Para que la foto funcione es importante que el reflejo abarque toda la superficie de la hoja, de esta forma se muestra todo el metal de forma uniforme. Si omitiésemos el reflejo completo, una parte se vería más oscura, lo que estropearía esta foto.

Para que el reflejo sea completo, hay que tener en cuenta que la luz reflejada lo hace en un angulo igual al de la luz incidente, luego es necesario que la cámara y la luz , mantengan el mismo angulo respecto del plano de la hoja del cuchillo. Pero no es necesario con el tomate. El cuchillo refleja luz directa y el tomate luz difusa (y algo de directa, véase el brillo). Si os fijais en el mango, hay tres remaches: uno refleja luz directa y los otros dos no; motivo por el cual se ven más oscuros.

Datos de la foto: Iso 400. f/5.6. 1/200. Flash 1/128 con difusor de papel vegetal a la derecha. Difusor a la izquierda. Trípode.  Disparador automático. BW AUTO.  

Tomate y cuchillo están apoyados en un cartón negro. El equilibrio es asistido por un palillo oculto tras el tomate. A la izquierda del tomate hay un difusor blanco para rellenar las sombras. la fuente de luz está a la derecha, como podéis ver en el reflejo del tomate. Como difusor utilicé una gran hoja doble de papel vegetal. Es importante controlar la intensidad de la luz, para que “caiga” donde queremos, sin que ilumine mucho más allá. En postproceso, he retocado los negros, para oscurecer el ligero tono gris de la base adquirido por la luz.

Quería la profundidad de campo concentrada en el punto de incisión, motivo por el cual utilice una f/5.6. Elevé la ISO para utilizar una potencia de flash mínima, lo que me permite disparar más rápido (aunque aquí no es importante), gastar menos pilas (siempre importante) y que la luz tenga menos profundidad, es decir, alcance poco recorrido (muy importante).

El encuadre está forzado para crear una diagonal con la parte superior del cuchillo, lo que aporta tensión y dinamismo a la imagen. La escena demuestra que es el cuchillo el que agrede al tomate de forma premeditada no siendo, en consecuencia, un tropiezo casual. Lo que me ha permitido realizar la foto, como yo quería.

Espero que os guste.

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